27 de marzo de 2012

Fashion en 5 minutos

Salir de la casa como una mujer arreglada y presentable puede llegar a ser todo un reto cuando se es mamá. Llevar prisa es ya un estado natural y hacer las cosas "a la carrera" es nuestra forma normal de realizarlas. Salir a la calle es una misión de alto riesgo, y más si se trata de salir estilosas y bonitas. En mi caso debo vestir al bebé, alistar la pañalera, empacar la comida para llevar, ponerme ropa "decente" y además maquillarme... bueno, definitivamente necesitamos mucho tiempo. Es un hecho: Una labor como el arreglo personal, que en "tiempo normal" debería tomar por lo menos media hora, en "tiempo mamá" es de 5 minutos o menos.
Como asesora de imagen puedo afirmar que crear un look fashion es cuestión de talento, no todo el mundo lo puede lograr y si se logra, lleva algo de tiempo. Normalmente aconsejo a mis clientes pensar en la noche el look del día siguiente, y esto les dará una idea más clara de qué ponerse en la mañana. Sin embargo para las mamás esto es imposible. En lo que sí insisto mucho es en que inviertan en prendas básicas y de calidad. Estas serán de gran utilidad y nos servirán por mucho tiempo. La clave es tener 10 piezas básicas y combinarlas entres si para lograr diferentes looks, todos muy fashion, sencillos pero llenos de estilo.
Seguramente muchas de nosotras tenemos estas piezas en nuestro guardarropa, si no, lo ideal es comprarlas, pues son increíblemente funcionales y necesarias.





Con estas piezas básicas se pueden lograr infinidad de looks. Acá les dejo una muestra de lo que se puede lograr de lunes a viernes:







Las combinaciones son infinitas y absolutamente todas las piezas son combinables entre si. No duden en mezclar todo cuantas veces quieran y como quieran. Les dejo estas ideas y espero que les sirva también como inspiración de todo lo que pueden hacer con la ropa que ya tienen. Recuerden tener este post a la mano o imprimir estas imágenes y pegarlas detrás de la puerta del closet para tener presente siempre estos looks. ¡Hasta la próxima!






18 de marzo de 2012

Profesión: Ama de Casa

Foto: Shutterstock


Desde el primer momento en que me hice mamá, pensé que no me quería separar de mi hija ni un segundo. La miraba y sólo pensaba en lo mucho que quería estar a su lado para no perderme un solo momento de su vida. Pasaron los días y luego ese sentimiento se transformó en un repudio total por el trabajo, la oficina, o cualquier cosa que implicara estar lejos de mi bebé. Alargué lo más que pude mi licencia de maternidad y cuando me enfrenté al trabajo cara a cara después de 4 meses de estar asilada en mi casa aprendiendo a ser mamá, me encontré con una cruda realidad: Quiero ser ama de casa. Sí, ama de casa: Esto quiere decir no trabajar, dedicarme a mi hija, a mi familia y a ser mamá de tiempo completo. Después de mucho analizar la situación y enfrentarme a una riña conmigo misma, tomé una de las decisiones más trascendentales de mi vida. Una decisión difícil que implicaba dejar a un lado mi profesión y quien yo había sido hasta ese momento para convertirme en una nueva persona. ¿Yo, una mujer profesional, emprendedora, capaz e independiente convertida en ama de casa? Sí. Me dí cuenta que esas mismas características eran las que me estaban impulsando a este cambio.

Ser ama de casa es una labor que con el tiempo se ha ido demeritando y cada vez se le resta más importancia. Las mujeres, concentradas en su vida profesional y en demostrar de lo que son capaces, se han olvidado de la tarea más primitiva y crucial que tenemos y es la de ser mamás y acompañar a nuestros hijos en el camino de exploración de la vida. Las mujeres de mi generación venimos ya con el “chip” de la independencia, de que nadie nos mantiene y que esto de dedicarse al hogar es totalmente anticuado y simplemente no es una posibilidad de vida para ninguna. Debo confesar que alguna vez juzgué a quienes se dedican al hogar porque no me parecía una labor interesante, pero hoy entiendo la importancia de quedarse en casa, y no solo la encuentro crucial y muy positiva, sino encantadora. Respeto totalmente a mis amigas, colegas y todas aquellas mujeres que optaron quedarse en la oficina porque es lo que las hace felices o por que tienen la necesidad de hacerlo, pero las invito también a que apoyen a quienes decidimos quedarnos en la casa, porque ese trabajo mis queridas, es tan complicado y trascendental como el que se desenvuelve en los cubículos de una oficina.

Es cierto que se pueden hacer las dos cosas al tiempo, trabajar y ser mamá. Y creo que ese es el estado que muchas quisieran alcanzar, un balance entre el trabajo y la vida de familia. Acompañar a nuestros hijos al parque, y hacer una reunión por Skype, todo al mismo tiempo. Hoy tenemos muchas opciones: trabajos de medio tiempo, home office o negocios por Internet. Todo se vale a la hora de ser súper mujeres. En mi caso, tomaré mi trabajo con calma, iniciaré mi actividad laboral poco a poco y cuando realmente sienta que es el momento regresaré al campo. Esto de ser mamá está muy interesante y estoy disfrutando cada día que pasa. Está claro que renunciar a la vida laboral (así sea por un tiempo) es una decisión complicada que no es para todo el mundo, sin embargo necesitamos dejar de ser juzgadas… ¿por qué ser ama de casa se volvió tan malo? Es un error referirse a las amas de casa como "mujeres que no trabajan" llevar una casa, una rutina y manejar a los niños es una iniciativa que debe ser reconocida, no sólo por el esfuerzo que implica sino por la importancia que tiene. El trabajo de ama de casa además, es el mejor recompensado del mundo.

He descubierto que ser ama de casa no sólo es un orgullo sino un privilegio del cual afortunadamente puedo gozar. Todos los días doy gracias a la vida por tener esa fortuna y tengo claro que nunca dejaré de ser quien soy. Conservo mi espíritu y mis ganas de mejorar todos los días, haciendo lo que me apasiona y aprendiendo de cada vivencia. Eso es lo que quiero que mi hija vea de mí: Un ejemplo de mujer profesional, emprendedora, capaz e independiente que hace todo por ser mejor.

A mis amigas, sean ejecutivas o amas de casa, solo les puedo decir que sea cual sea la situación en la que se encuentren, lo importante es estar feliz con lo que tienen. Disfruten su profesión, recuerden que somos mujeres capaces, fuertes y suficientemente independientes como para tomar nuestras propias decisiones. Somos madres, mamás que trabajan en oficinas, mamás que limpian la casa, mamás ejecutivas, mamás de medio tiempo... Pero al final hay algo que nos caracteriza y nos une, y es ese sentimiento que tenemos por nuestros hijos, y esas ganas de hacer por ellos siempre lo mejor y de la mejor manera posible. Sea desde la casa o desde la oficina.

4 de marzo de 2012

Sobre amamantar en público y con estilo


Recientemente leí un artículo sobre celebridades que han sido vistas amamantando en público. Revisaba cada foto detalladamente y mientras analizaba a Miranda Kerr dando de mamar a su bebé en su camerino con unos tacones rojos y perfectamente peinada, pensé "hmm esto no se ve tan mal". Desafortunadamente para muchas de nosotras, dar de mamar no se trata de una actividad tan glamurosa y la mayoría de veces que lo hacemos no estamos perfectamente peinadas y mucho menos en un camerino.

Tengo que confesar que siempre tuve un conflicto con amamantar a mi bebé en lugares públicos. Le dí leche materna durante 6 meses, tiempo en el cual me inventé cualquier cantidad de estrategias para no ser vista. Buscaba cualquier esquina oscura y sola para poder alimentarla, usé los baños públicos y hasta utilicé el carro como centro de alimentación. Usé diferentes tipos de cobertores pero ninguno me funcionó bien, pues Martina siempre odió tener que comer con una sábana encima de su cara (¿y quien no?) Probé hacerme la liberal y fingir que no me importaba mostrar mis senos pues al fin y al cabo, "¿qué puede haber más lindo y natural que una madre alimentando a su bebé con el pecho?"... eso tampoco funcionó... Tampoco fui de las que se podía sacar leche antes de salir de la casa para dárselo en un biberón... En fin. Terminé por concluir que dar de mamar es una actividad privada, que requiere tranquilidad, comodidad y que se debe realizar desde el confort de la propia casa. Sin embargo esta conclusión no me ayudó mucho, pues quisiera o no, me vi obligada a amamantar en lugares bastante concurridos y en medio del que según yo era un "público espectador". Lo cierto es que nadie me estaba mirando y dar leche materna es una actividad muy común para muchas madres que tienen que hacerlo a cualquier hora y en cualquier lugar.

Durante mi tiempo de lactancia tuve que hacer una investigación detallada de todas las herramientas que existen en el mercado para poder amamantar de la manera más discreta y sobre todo sin perder el glamour. Aquí hay un recuento de algunas de las opciones más interesantes:

Cobertores tradicionales

Cobertores tradicionales: Usar un pañal de tela o una cobija de bebé para cubrirse es la opción más común, sin embargo hoy encontramos muchas alternativas de cobertores especialmente diseñados que se usan como delantal, con un refuerzo en la parte del cuello para que el bebé tenga una entrada de aire y las mamás puedan ver lo que está pasando debajo. Estos cobertores vienen en telas muy suaves y con estampados y colores muy trendy. La marca más reconocida  es Bebé Au Lait,  que ha logrado posicionarse muy bien gracias a que las celebrities de hollywood, casi todas se han hecho de uno. Personalmente me encantan los estampados. Yo usé uno en print damasco color gris que la verdad se veía muy bien y combinaba con casi toda mi ropa. La abertura es muy cómoda y tiene suficiente tela como para no mostrar nada. También tiene una tela absorbente en la parte de abajo que es perfecta para secar pequeños derrames. Esta es definitivamente una opción muy buena.

Poncho

El poncho me pareció una opción cómoda pues cubre completamente el torso por delante y por detrás, sin riesgo de que se escape un centímetro de piel. Además es posible lucirlo como parte del look que llevemos, así sea por un rato antes y después de lactar. Esta marca llamada Love'd Baby produce los ponchos más lindos, en colores neutros que permiten ser usados como parte de nuestro atuendo.

Dria Cover

El Dria Cover me pareció una maravilla desde que lo conocí. Es una especie de poncho pero hecho en un material súper liviano y elástico que permite darle 4 diferentes usos. Se puede usar como blusón durante o después del embarazo, como manta de lactancia, y como un cobertor de portabebé y de carreola. Los estampados son bonitos y pasan la prueba fashion, es decir modernos para ser usados con un look casual.

BabyBond
Baby Bond: Se trata de una faja de tela que se pone sobre el hombro y pecho tapando los senos pero dejando un pequeño espacio por donde sale el pezón. De esta manera, el bebé puede mamar sin tener nada encima y la mamá se cubre lo suficiente. Nunca probé esta opción pero definitivamente sé que ha sido muy popular entre las madres lactantes. Creo que parece una buena idea en teoría pero la posibilidad de que el pezón pueda quedar expuesto así sea por un segundo, no me gusta mucho.

Baby O on the Go
Baby O on the Go es una manta que tiene un anillo en una de sus esquinas para ser atado a la tira del brasier y asegurar que el cobertor no se caiga. Una idea muy sencilla y aparentemente fácil de usar, sin embargo con un bebé inquieto es muy posible que quedemos con un pecho al aire en la mitad del lugar donde nos encontremos... hmmm not!! no me arriesgo!


Si ninguna de las opciones que mencioné anteriormente suenan interesantes y prefieren usar una cobija de bebé tradicional, pueden optar por el Cover Me, una tira elástica con sujetadores que permite usar cualquier manta como cobertor de lactancia, haciendo que esta se mantenga en su lugar. Esta es una buena alternativa si no queremos invertir demasiado en un cobertor o simplemente no queremos complicaciones ni tener que cargar con diferentes tipos de mantas en la pañalera.